La Semilla.

A veces, solo a veces, uno es capaz de sentir biológicamente el lugar al que pertenece. Es como si se nos hubiese inyectado esa lejana geografía en la vena menos tupida de todo el cuerpo. Pero esta sensación es trilce, que significa “triste y dulce” como diría Vallejo, porque cuando a uno las raíces le vienen de lugares tan lejanos como Maisí, es mejor dejarlas existir… pero no hacerles caso.

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