7 consejos sobre cómo prepararte para el parto (XXVI)

Dicen en casa que soy adicta a Internet y les rectifico: soy adicta a buscar información… en cualquier soporte. Lo que pasa es que buscar datos en Internet es tan, pero tan fácil, que una acaba dejándose dominar por la tentación de indagar ahí en vez de recurrir a un libro o a un especialista.

Como no veo eso como un problema, mi primer consejo para cualquier chica que se esté enfrentando por primera vez a un embarazo sería:

  1. Infórmate todo lo que puedas sobre tus opciones

Muchas personas suelen recomendar que no busques información sobre las diferentes opciones para parir con el objetivo de que una no se traumatice. A mí ese consejo no me sirvió. Yo prefiero saber a qué me voy a enfrentar y por eso, desde que arribé a las 36 semanas de gestación, comencé a informarme acerca de cómo saber si entré en el proceso de parto, cuántos días tenía para dar a luz después de que se rompiera la fuente o botara el tapón mucoso, o cuáles eran los posibles riesgos de que mi bebé llegara a las 42 semanas dentro de la panza… lo cual casi pasó.  

  • Explora las ventajas del parto natural

Confieso que antes de las 36 semanas traté de no darle demasiada importancia a qué sucedería al final del embarazo. Me enfoqué en disfrutar del crecimiento de mi vientre, pero, una vez llegado el momento en que ya pronto mi bebé podría sorprenderme con su llegada al mundo, empecé a concientizar las ventajas que tendría el parto natural.

Como la mayoría de las chicas, yo quería una cesárea, pero los médicos dijeron que esa no era una de mis opciones, razón por la cual empecé a buscar datos sobre las ventajas del parto natural y ¿adivinen qué? Tiene muchas.

Para empezar, tendrás a tu bebé inmediatamente después de nacer, dicen que la leche baja más rápido, el proceso de recuperación es de apenas unos días y no de más de 40 como en la cesárea, te ahorras la tremenda herida en el vientre con sus posibilidades de infecciones o de terminar con una hernia, y te pueden dar de alta mucho más rápido en el hospital.

  • Aprende ejercicios para hacer más fácil el proceso del nacimiento

Cuando estaba en el salón de Preparto, una de las doctoras dijo que las embarazadas debía tomar unos cursos para facilitar este proceso. “Puericultura” le llamó. Mi médico jamás me informó que eso existía y, por tanto, llegué al Hospital de Maternidad sin saber nada de nada sobre cómo parir, excepto lo básico: abrir las piernas y pujar al sentir las contracciones. 

Consejo sano: aprende acerca de cómo controlar la respiración, contar las contracciones, controlar el dolor, de qué lado es mejor acostarse, entre otras tácticas que harán más llevadero el momento de traer tu bebé al mundo.

  • No te cases con la idea de que es mejor una cesárea

Pensar que la cesárea es la mejor opción es un error, y no lo digo porque me haya beneficiado de ella. Estuve a punto de dar a luz por la vía natural, y lo habría hecho si la vida de mi niño no hubiera estado en riesgo. El cuerpo femenino está diseñado para dar paso a una vida. Mentaliza eso, y se te hará más fácil.

  • Busca datos sobre la recuperación y los riesgos de la cirugía

Prepararte para una cesárea es igual que para cualquier otra cirugía, con la diferencia notable de que aquí están en riesgo dos vidas. Vives el estrés de estar en el salón quirúrgico, de la anestesia que sientes como te adormece o que puede no “cogerte” bien, de que te abran y te cierren, del dolor de la herida, de casi no poder moverte cuando ponen a tu bebé a tu lado, de una recuperación más larga y dolorosa que la del parto natural, de tener que esperar más de 40 días para recuperar tu vida normal y casi tres meses para volver a ejercitarte…en fin. Prepárate psicológicamente para cumplir al dedillo las recomendaciones y pide apoyo a la familia, porque lo necesitarás.

  • Intenta no escuchar otras historias de parto

Bien que algunos amigos me recomendaron que no hiciera mucho caso a las anécdotas sobre el parto que escucharía en las consultas médicas. Hay chicas que dan a luz muy rápido en tanto otras son portadoras de historias muy traumáticas. Hay quienes desean desesperadamente una cesárea y otras que ansían con la misma fuerza el parto natural.

Si algo puedo yo recomendarte es lo mismo que me dijeron a mí: no tetraumatices con las historias de otros. Piensa siempre en positivo, aunque ya en Maternidad debes mantenerte siempre atenta a lo que digan los médicos sobre la evolución de tu estado.

  • Proponte disfrutar el camino hacia el nacimiento como si fuera una aventura

Así lo asumí yo. Pensé que, aunque quiero tener otro bebé, quizás este no sea solo mi primero sino el único niño, así que trataría de disfrutar cada paso del camino hacia el nacimiento de manera tal que me quedara para siempre un buen recuerdo. Esa sería mi mejor recomendación. Si hay que pujar, puja con ganas. Si hay que respirar, hazlo con ganas. Si hay que aguantar dolor, inténtalo todo el tiempo con la mayor dosis de energía y optimismo que puedas. Al ver su carita, entenderás como todo valió la pena.

Yisell Rodriguez Milán

Cuba, 1988. Periodista. Jefa de la Redacción Multimedia del diario Granma.

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