A Panamá…

uz3ypjei1dcy

Soy bloguera y periodista, tecleé en el formulario on-line que debía llenar toda persona interesada en pensar las Américas desde la sociedad civil del continente, y expuse mis criterios sobre gobernabilidad y participación ciudadana, uno de los temas más ardientes que se tratarán en los foros previos a la Cumbre. Fui aceptada.

Un correo, enviado desde Panamá, me informó que estaría presente en el IV Foro de Jóvenes de las Américas organizado por la Young Americas Business Trust (YABT), entidad que se presenta como un apoyo a los emprendedores latinoamericanos y caribeños.

Al parecer interesaron mis propuestas de acción, algunas vinculadas a la importancia del activismo político desde las páginas web personales, su impacto en la vida nacional y las maneras en que, desde el asociacionismo juvenil mediado por las tecnologías, nacen formas de emprendimiento impensables hace un quinquenio en una Isla afectada por la todavía insuficiente conexión a Internet, el subdesarrollo y un bloqueo asfixiante.

Pero, estoy consciente, el continente tiene otros muchos problemas que resolver…

Una de esas serias dificultades es la baja representación política de los jóvenes, por ejemplo, en muchos otros países. Según un estudio de hace tres años del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 25 parlamentos, solo el 2,7 por ciento de los legislativos hombres y el 1,3 por ciento de las mujeres eran menores de 30 años.

Ese es, precisamente, uno de los principales desafíos. Otro es la desigualdad de oportunidades para que la ciudadanía tome parte en los procesos clave donde se decide el futuro de su país y la escasez de vías estipuladas para que las instituciones públicas rindan cuenta ante aquella.

La insuficiencia de espacios formales destinados a que la juventud protagonice (o supervise) la creación y el desarrollo de las políticas públicas que inciden sobre su sector es otro reto, ahora reforzado en muchos lugares con protestas callejeras y en redes sociales que evidencian la aspiración a tener no solo voz, sino voto.

La brecha existente entre aquellos países donde se posee mayor acceso a los medios de la llamada «democracia electrónica» (teléfonos móviles y conexiones a Internet) y los que no los tienen, también es un pendiente, en tanto incide en las posibilidades para el ejercicio de la participación desde los espacios de interacción preferidos por la juventud.

Actualmente muchos debates interesantes, renovadores, creativos, fructíferos… nacen (y parten hacia el mundo offline) en plataformas digitales como foros, blogs y algunos softwares colaborativos.

En Cuba, aunque conquistadora de no pocas garantías, también existen expectativas de la generación nacida desde la segunda mitad de los años 80 que no han podido ser satisfechas. Sin embargo, para suerte nuestra, dos de las carencias más frecuentes a nivel regional en esta Isla resultan experiencias saludables.

Una de ellas es la representación política de la juventud en las distintas instancias de gobierno, que está garantizada con la posibilidad de que desde los 16 años una persona pueda ser elegida como delegada a la Asamblea Municipal del Poder Popular y desde los 18 como diputada al Parlamento.

Eso significa que un joven de la FEEM (en su último curso escolar), de la FEU, de cualquier otro movimiento u organización no gubernamental, o un actor social cualquiera… siempre que sea elegido puede acceder a altos escaños gubernamentales para defender los sueños de su generación.

Además la  UJC tiene prerrogativas constitucionales en materia de políticas de juventud y representa al Estado ante los organismos internacionales relacionados con el tema lo cual, si lo sumamos a los estrechos vínculos de esta estructura con el resto de los movimientos juveniles, amplía las posibilidades de que los intereses de los menores de 35 años se tomen en cuenta.

El foro será un buen espacio para dialogar sobre estos temas y muchos más. Nuestra América se lo merece ¿verdad?…

* Este texto fue publicado originalmente en Juventud Rebelde junto a las opiniones de otros jóvenes que van a los diferentes foros de la VII Cumbre de las Américas.

** El resto de los textos son: Pensar el continente, Utopías y realidades, Sobrados argumentos, y Por una participación juvenil activa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *