Aquella mujer que se coló en plena función del Ballet Nacional de Cuba

Si lo dejo pasar, creo que infarto.

Yo estuve allí, en el teatro nacional, el l domingo 22 de junio, cuando a principios del segundo acto de El lago de los cisnes una mujer subió al escenario y caminó tranquila, diría que hasta segura, por el escenario, ante los ojos atónitos de los bailarines  y la mirada espectante de un público que se preguntaba si aquello, tan raro, formaba parte del espectáculo. Alicia Alonso estaba también en el teatro, imagino que insultadísima…

Reproduzco por lo sincero y detallado que es, el comentario del periodista Yuris Nórido sobre el suceso, texto periodístico que fuera publicado en el Portal Cubasí.

ballet
Foto tomada de Cubasí

El Ballet Nacional de Cuba de nuevo en el centro de las miradas

Escrito por  Yuris Nórido/ CubaSí

En las últimas semanas, el Ballet Nacional de Cuba es presencia habitual de varios medios internacionales. Este viernes, por ejemplo, estaba en la portada de la sección Cuba de la edición digital de El Nuevo Herald, como noticia principal del día.
Siendo una compañía de ballet, uno podría esperar que la nota sea de índole cultural. Pero es difícil que una información cultural esté en la portada de El Nuevo Herald. El Ballet Nacional de Cuba aparece últimamente por otras razones: primero por la decisión de un grupo de bailarines de abandonar la compañía en Puerto Rico (algo desproporcionada la cobertura, por cierto, teniendo en cuenta de que en casi todas las giras “desertan” bailarines del elenco); y ahora por un acontecimiento singular: en una función de El lago de los cisnes, el domingo 22 de junio, una mujer subió al escenario al principio del segundo acto.
Una loca, pensaron unos. Una saboteadora, sugirieron otros. Hubo que apagar las luces, cerrar las cortinas y sacar a la mujer del teatro.
Voy a hacerles el cuento, yo estuve allí. Unos minutos antes de que apareciera la protagonista del ballet en escena, una señora caminó por los pasillos del teatro, subió las escaleras de acceso al escenario e irrumpió en plena escena. No hubo tiempo de atajarla, todo fue muy rápido.  Los bailarines la miraron extrañados, continuaron con la presentación y la invitaron a abandonar el escenario. La mujer se negó. El público estaba inquieto, estupefacto. La orquesta paró, apagaron las luces de escena y cerraron los telones. La mujer huyó. El personal de seguridad la detuvo y la sacó del teatro. La mujer gritaba.
Un señor que estaba sentado en la fila de prensa (sin estar acreditado por ningún medio) exclamó: “¡Esto es noticia! ¡Tiene que salir mañana en la prensa! ¡Esto nunca ha pasado en una función del ballet! ¡Espero que lo publiquen en Granma!” Todo el público estaba conmocionado. Apagaron de nuevo las luces de la sala y recomenzó el acto. La gente ovacionó a los bailarines, que ofrecieron una buena función.
Fin de la historia. Lo demás cae en el terreno de la duda razonable. A todas luces, la mujer parecía estar desequilibrada, aunque algunos dicen que probablemente fuera una actuación. Muchos atan cabos y suponen que fuera un boicot premeditado. ¿Quién era el señor que pedía casi a gritos que publicaran el hecho en la prensa? ¿Cómo entró la mujer al teatro? Ahora puede resultar hasta gracioso, pero estuvo lejos de serlo. Los bailarines estuvieron en riesgo, la situación fue tensa. Afortunadamente, el elenco se sobrepuso. El público acogió calurosamente a los bailarines.
A principios de semana, Canal Habana informó sobre lo sucedido; el jueves, el periódico Granma habló del incidente en un comentario sobre las funciones. El periodista reaccionó ante hechos de indisciplina que desde hace tiempo están afectando las presentaciones: timbres de celulares, llantos de niños pequeños, vestimenta inadecuada… Para Granma, la actuación de la señora el pasado domingo forma parte de esas indisciplinas. El periodista exige una respuesta contundente a estos hechos. Nosotros también, por cierto. Que ocurran cosas así, justo en el Teatro Nacional de Cuba, pone en entredicho el sistema de seguridad de la instalación.
Queda ahora el debate de si valía la pena o no publicar sobre el hecho. Algunos creen que hacerlo pudo haberle hecho el juego a los que planearon el sabotaje, si es que de verdad fue un sabotaje premeditado. Otros piensan que como hecho inaudito era también noticioso, y que la gente tenía derecho a enterarse. Nosotros pensamos que los periodistas y medios acreditados tenían el derecho a abordar el suceso de la manera en que consideraran más adecuado. Y así lo hicieron. Lo que llama la atención es la magnificación de algunos medios extranjeros.
En última instancia, habría que reconocer la profesionalidad del elenco y la buena energía del público. (Los medios cubanos lo hicieron). Porque hay que reiterarlo: fue una buena función de ballet. Sería muy bueno que el Ballet Nacional de Cuba siguiera siendo protagonista de espacios en la prensa, pero por sus méritos artísticos. De otras noticias ya tenemos bastante…

2 comentarios en “Aquella mujer que se coló en plena función del Ballet Nacional de Cuba

  1. Que bobería, sabotaje ni cuentos! Desequilibrio mental y punto. Acaso no conoce este bloguero que por las calles de Camaguey camino desnuda y pasiva una mujer en días pasados, mientras “el publico” la seguia alborozado y haciendo burlas?. No sabe que algo similar ocurrió en plena ciudad de La Habana, pero con resultados más groseros, con acto sexual incluído? Si hace una búsqueda en Internet puede ver los videos, y dejar de construer castillos en el aíre.
    Desequilibrados mentales hay en cualquier lugar. Ah, y no veo por qué esos bailarines tuvieron sus vidas en peligro. Por favor, menos drama!

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