Años

A Haydée León Moya, nacida el 12 de junio de 1963

Antes, hace como una década, pensaba que llegar a los 50 años cumplidos era sinónimo del comienzo de la vejez. Veía esa edad como un umbral, una línea dramática, un adiós a la juventud y como la hora (nótese la exageración de mi pensamiento quinceañero) de jubilarse y tomar el bastón. Eso fue hasta que mi padre murió, con 49 años y 3 meses…

Entonces comprendí que no, que 50 años es la edad de la plenitud intelectual (si se ha ejercitado bien el cerebro), de la titimanía (si se quieren usar bien las herramientas del sexo) y de la “lucha” intensa (lo que en cubañol significa saber conseguir lo que hace falta para superar carencias económicas y pataleos de los hijos). Un notable cambio de opinión.

La muerte de mi padre, tan joven aunque estuviese a punto de cumplir el medio siglo de vida, me dejó dos enseñanzas: (1ra)  que nunca sabe un hijo lo suficiente sobre sus progenitores aunque compartan con ellos días y noches enteros (el mío, por ejemplo, según me enteré luego, desaprobó 4to grado en la primaria y fue expulsado de la universidad por un curso por alguna travesura que ya no recuerdo, tenía fama de guajiro casanova allá en las montañas de Maisí y después de graduarse era llamado “el ingeniero” porque donde trabajaba -en un taller de trenes- casi todos eran especialistas improvisados), y (2da) que quien quiere de verdad debe aprovechar hasta el último segundo de su vida con las personas merecedoras de su cariño.

Pero yo tengo una amiga, una amiga grande grande, que me aportó dos lecciones más:  que el ser humano sólo es viejo cuando así se siente,  y que el periodismo es pasión, investigación y actitud. Se trata de Haydeé León Moya, hoy cumpleañera pero mañana y todos los días periodista… A lo mejor ella, cuando lea este post, se me incomoda dulcemente porque ando divulgando por acá, por esta Cuba paralela que se mueve en Internet, que está cumpliendo 50 años, pero a mí no me importa, que me regañe, total, pocos pueden darse el lujo de llegar al medio siglo con semejante curriculum y agallas.

Ahora mismo, hablando de ella, recordé el primer comentario que leí suyo. Era un trabajo crítico, uno de esos ciento y pico que durante dos años hicieron temblar a varios burócratas asentados en las oficinas de Vivienda, la Construcción, el Comercio…  y era un texto escrito con soltura y swing, sin el encartonamiento que tanto se le critica a nuestra prensa.

Por su mucho cariño, por el añito que me regaló como tutora y amiga, por su alegría, por las muchas veces que me pegué la gorra en su casa, por su profesionalidad y el respeto que me inspira… !Felicidades!…. y disfruta de esta fotogalería…

Textos de Haydeé León Moya en Biblioteca Nacional José Martí

 

 

 

1 comentario en “Años

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