Yo tengo más que el leopardo…

Porque tengo un buen amigo…

  A Carlos Bojórquez-Urzaiz

Facebook no me avisó. Fue injusto. Nada puso sobre su cumpleaños esa paginita azul que tan chismosa es. Ni siquiera me dejó ver los primeros mensajes  dejados en su muro por amigos menos despistados que yo. Pero eso es lo de menos. He hallado el método para compensar mi desmemoria : un post. Me tildarán de loca pues cuándo se ha visto que alguien regale una publicación digital, y dirán que no soy como la bloguera villaclareña que tira botellas dedicadas a sus conocidos en ese mar inmenso que es Internet , incluso puede que haya quien se burle de mi regalo, porque cuesta poco y no se come ni se porta encima. Pero, vuelvo y repito, no importa: yo lo elegí.

Urgando en Internet, para él, encontré nuestra primera conversación. Fue el 9 de agosto de 2012. Eran las 8:00 de la noche. Quizás también era jueves y estábamos de cierre en el periódico. No recuerdo. Pero es lo más probable porque, de lo contrario, cómo podría estar yo conectada todavía a esas horas del día  al Facebook.  Y él…¿qué estaría haciendo él? A lo mejor sólo descansaba de su día intenso.

– Saludos, gracias por tu amistad, me dijo.

– Ok, por nada, respondí escueta.

– Me fascina la foto de tu perfil con la vieja máquina de escribir.

– jajaj, sí, eso es porque soy periodista, quería algo de losviejos tiempos, me gustan las historias de ese viejo periodismo cazador

– era hermoso, aunque escribo para la prensa alguna vez soñé ser periodista, confesó.

– ¿en qué trabajas en la Universidad?, curioseé  sin recordar lo visto en su perfil.

– soy rector de la Universidad de Oriente, en Valladolid Yucatán, pero soy hijo de cubanos y estudié en la Universidad de La Habana

– yo soy periodista en Guantánamo, un poco lejos de La Habana…

– sí, yo sé,es cerca de Santiago

– sí, como a 80 km, de hecho estudié en la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba….

No se puede decir que haya sido una conversación trascendental. Fue normal, y corta. En mi experiencia, así más o menos comienzan todas las charlas por chat. Pero a  teclazos nuestra amistad se profundizó … Y conversamos, nos escribimos y nos leímos  mucho en este año. Así supe que dedica su vida a la cultura maya, que tiene un blog  para el cual no tiene tiempo,  que escribe para un periódico, que su familia está lejos, que tiene un gato, que le gusta el rock… y que su ídolo y maestro, siglos aparte, es José Martí.

En Face y en la Universidad (sospecho) todos le llaman Doctor. Yo le digo Carlos.   Pero, a pesar de la familiaridad, no nos conocemos. O sí. Revelo aquí, en su nombre, nuestros bosquejos de nosotros mismos, simulando un futuro encuentro. Esa es la ventaja de los amigos: cuando no se ven entonces se sueñan… o se imaginan viéndose.

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   Por Carlos, y su misión cultural, escribí un post hace unos meses. Pero este no es igual. Este no es un post para el rector de la Universidad,  ni para el martiano por esencia, sino para el hombre bueno que  he descubierto en él a pesar de ser tan joven. Sï, porque Carlos  me ha comentado que hoy cumplió 18 años y yo, por si acaso, me reservo mi derecho a dudar -decía Borges que la duda es uno de los nombres de la inteligencia- pero no a callar y por eso mismo, otra vez, ahora, te digo a ti, mi amigo, Felicidades. Sé feliz.

Un abrazo grande,

Yisell

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