Mi principal orgullo es mi identidad

 0000042748-0000039387-Nairovin_0Por Antonio Michel García (http://www.uci.cu/mi-principal-orgullo-es-mi-identidad)

El joven realizador y periodista de la UCI, Nairovin Ojeda Durán, participará próximamente en la decimotercera edición del prestigioso Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in Memorian. Sobre su obra en concurso y otros temas novedosos estuvimos conversando

A Nairo, como cariñosamente le decimos sus amigos, le conocí hace ya un buen tiempo cuando por coincidencia compartíamos entonces las aulas de Periodismo de la Universidad de Oriente. Aunque un par de años menor, no tardó mucho en sobresalir entre sus compañeros, por su hiperquinetismo que le mantenía activo más horas de las que duraba el día.

Por eso no me sorprende que en su breve trayectoria laboral como periodista en la UCI haya cosechado importantes reconocimientos con su trabajo, como la participación en la muestra de jóvenes realizadores, la mención en el concurso de periodismo Joven Ania Pino[i] y su reciente nominación al Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in Memorian , con el material Aceite de Corojo.

Sobre esta obra particular, y otras temáticas, accedió a comentarnos en la siguiente entrevista:

¿De qué trata Aceite de Corojo, y qué te motivó a realizar este proyecto audiovisual?

Aceite de Corojo no es más que la muestra de la tradición popular de una comunidad. Una comunidad que después del Período Especial, su principal fuente de subsistencia ha sido la extracción del aceite al corojo. Estamos hablando de la comunidad de El Turquino, perteneciente al poblado de El Cobre, en Santiago de Cuba.

“El corojo es una planta que llegó a nuestro país proveniente de África, producto de aquellas grandes oleadas migratorias de esclavos. Esta comunidad de El Turquino la adoptó como suya y de ahí es donde extraen su peculiar aceite. Hay un elemento superinteresante, porque esta práctica pasó de ser de una herramienta de escape a la crisis de los noventa a una tradición popular. Actualmente muchas personas mantienen la tradición y se aseguran que las nuevas generaciones también la mantengan.

Lo que me inspiró en primer lugar fue precisamente eso, el deseo de esta comunidad de mantener viva su tradición. Y lo otro es algo curioso, en ocasiones este producto vital escasea en las tiendas, los mercados, pero a esta comunidad en particular, gracias a esta tradición nunca le falta el aceite.

“En muchos países, este mismo aceite se comercializa y se pone en práctica un gran proceso industrial, pero en la comunidad de El Turquino, todo lo hacen manualmente, así que no necesitan de la industria para lograr su propósito. Es, incluso , hasta ecológico, si lo comparamos con las transnacionales que se dedican a este negocio, como por ejemplo en Indonesia que es el país líder en este sector. Aquí en Cuba no es una práctica que esté generalizada, pero muy bien se podría llevar esta experiencia hasta aquellas localidades que sí tienen el fruto”.

-Entrando en materia con el Santiago Álvarez in Memoriam, un evento que para nosotros, como periodista, significa mucho, ya que nos formó, incluso, desde que éramos estudiantes, participando en las muestras, los debates… ¿Qué significa para ti ahora poder asistir como realizador y que la gente te conozca a mediante este certamen internacional?

-Es verdad, como bien decías he participado en otras ocasiones como espectador, cuando era estudiante, pero ahora ya como realizador y con una obra en concurso es bien  diferente. Yo creo que eso es un compromiso bien grande, tanto para aquellos que estuvieron implicados en la realización del documental, donde la UCI también participó como coproductora del material, y para mí es un compromiso más y un deseo de seguir reflejando la identidad cubana. Pienso que podemos ganar mucho más en ese sentido, reflejar nuestra realidad tal como es, creo que ganamos todos.

“Para mí fue una sorpresa, me puse muy nervioso cuando supe que estaba nominado en el Santiago Álvarez, nunca pensé, lo confieso, poder llegar a participar como realizador en una muestra. Pensé entonces en aquellos días de la universidad y es un compromiso inmenso que tengo con mi profesión. El simple hecho ya de estar participando y que las personas pueden ver mi obra ya para mí es un gran premio”.

-Precisamente el tema de la identidad y de nuestras raíces es el tópico que aborda tu anterior documental titulado Matar al Ermitaño. ¿Es esta la línea fundamental que piensas tratar o existen otras temáticas que te inquietan como realizador?

-Quisiera antes de responderte la pregunta, agradecer algo que ya mencionaba antes, y se trata del apoyo que he recibido en la UCI para la materialización de este proyecto. El documental Aceite de Corojo fue editado aquí en UCITV y la editora fue Linet Pérez, pero también agradecer a todo el Departamento de Comunicación que puso a mi disposición todos los recursos en función de la realización del material.

“En cuanto a la pregunta, como buen cubano que soy, cubano de pueblo además, mi principal orgullo es mi identidad. ¿Y cómo se resume eso? Sencillamente porque soy cubano. Me gustan mucho estos temas sociales, comunitarios, donde de verdad esté el tema de la identidad cubana. Me gusta mucho la temática rural, pero también estoy trabajando otras, de hecho te adelanto ahora que ya edité: Crónicas de un jubileo, que es un documental que trata todo lo referido a los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, la declaración del paisaje cultural de El Cobre y el camino de la Virgen desde la Bahía de Nipe hasta el poblado de El Cobre, Monumento Nacional, y la visita de su santidad Benedicto XVI.

“Ya el documental está editado y no aborda precisamente una temática rural, pero sí social, religiosa y también de identidad, porque estamos hablando de una comunidad santiaguera que tiene su cultura, tiene una historia, tiene un mito y tiene una imagen a la que se rinde culto no solamente en Cuba, sino también en el extranjero, pero que es algo que está arraigado a la propia identidad de la comunidad. O sea que el tema de la identidad social, de alguna manera u otra va a estar siempre reflejado en las obras que realizo”.

-¿Después del Santiago Álvarezdónde tiene ahora Nairovin fijadas sus metas?

-Desde que era estudiante siempre soñaba con poder participar en el Festival del Nuevo  Cine Latinoamericano. Hace dos años ya que estoy en la UCI y todavía nunca he podido participar en el Festival, creo que la vida ha sido injusta conmigo en ese sentido. Y por eso uno de mis objetivos es que al menos uno de estos documentales esté dentro de la programación del Festival. No sé cuándo podrá ser eso, pero es un viejo anhelo que tengo desde mucho antes de entrar al mundo del Periodismo.

“Todavía conservo una libreta con los recortes de más de seis ediciones del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, o sea, los resúmenes de las obras premiadas, principales directores, países invitados, en fin, todo aquello que podría ayudarme luego con las pruebas de aptitud de Periodismo. Y esa es hasta ahora mi añoranza. Actualmente pienso mucho en eso. Creo que alcanzar la cúspide como realizador sería eso, poder llegar algún día  con una de mis obras a este Festival.

“Pero también podría decirte que tengo un compromiso con la UCI. Aquí hay muchas temáticas que se pueden trabajar, es todo un universo, por decirlo de alguna manera. Y yo creo que no voy a estar satisfecho hasta que no haga un documental dedicado a la UCI”.

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