El fabulador

 

     Creo que todos los periodistas, con alma de periodistas, compartimos los deseos aunque no los atrevimientos de Stephen Glass.

El hombre quería escribir historias interesantes, de esas que revuelven a la sociedad y vuelcan al mundo de cabeza …Y qué reportero no quiere eso?. Pero es muy fácil inventar las fuentes, lo difícil es tener el olfato suficiente para detectarlos en medio de la monotonía real en que vivimos.  En Cuba se nos ha perdido el concepto de noticia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *