Malas marcas de la genética

Por Yisell RODRÍGUEZ MILÁN

Quizás usted no sepa que en febrero de 1985 se iniciaron en Guantánamo las investigaciones sobre la Anemia por Hematíes Falciformes o siclemia, una rara enfermedad que, como ironía, es común en Guantánamo y afecta en especial a los hijos de parejas con ascendencia africana.

Estas indagaciones, como parte del Programa Nacional de Diagnóstico y Prevención de la misma, identifican las parejas de alto riesgo mediante el pesquisaje de hemoglobinas anormales en las embarazadas y el posterior estudio del cónyuge en aquéllas que fueran positivas, a la vez que les brinda asesoría genética.

Según la Revista Cubana de Medicina General Integral, del Ministerio de Salud, la principal razón de esta patología es que los glóbulos rojos falciformes no duran 120 días como los normales sino 10 ó 20, por lo cual no pueden ser reemplazados con rapidez, y quienes padecen de esta particularidad tienen anemia continuamente.

La siclemia entorpece la circulación de los glóbulos rojos por la sangre, obstruye los vasos sanguíneos y causa dolor en las extremidades, además de constituir un problema grave de salud en nuestro país por la proporción de parejas de alto riesgo que se forman a partir de portadores sanos (heterocigóticos) y por las frecuentes uniones avenidas.

Este tipo de unión alude a la tendencia humana de elegir parejas con las que se comparten características como el origen étnico o color de la piel, lo cual incrementa las posibilidades de tener hijos enfermos en las parejas negras.

Anis Lescaille Lafarge, director del Centro Provincial de Genética, explica que Guantánamo, junto a Santiago de Cuba y La Habana, esta última por la cantidad de personas provenientes del oriente del país, son las provincias que reportan mayores índices de aquejados con este raro tipo de anemia porque es donde más descendientes de africanos hay.

Además agrega que los orígenes de la misma se remontan al siglo XVIII en Cuba, cuando la afluencia de esclavos provenientes del África Ecuatorial era muy grande. Y es precisamente de esa región del mundo, en que la malaria y el paludismo son comunes, de donde nos viene, como herencia, la enfermedad.

Algunos especialistas del Centro de Genética Médica aquí se han dedicado a investigar el fenómeno. Tal es el caso de las licenciadas en Química Odalis Leyva Falcón y María Magdalena Calvo Díaz, así como Nilba Martín Rodríguez, Licenciada en Laboratorio Clínico, Aracelis Martínez Rubio, Doctora en Medicina y Especialista de Primer Grado en Genética Clínica, y Antonio Rubinos Vega, Máster en Atención Integral a la Mujer y Doctor en Medicina.

Ellos publicaron un estudio titulado Frecuencia de portadoras de hemoglobina S y C en gestantes de la provincia Guantánamo, 2005-2009, en el sitio web del Ministerio de Salud donde analizan los casos de 35 mil 266 gestantes y en el que exponen como municipios con más portadoras a Niceto Pérez, Yateras y Manuel Tames.

Lo que no explica el informe es que la siclemia carece de un tratamiento específico y solo es abordada por los médicos a partir de los síntomas que presenta quien la padece: si el enfermo tiene dolores, se le suministran analgésicos, pero si lo que muestra es anemia entonces se procede a la transfusión de sangre.

Guantánamo y Santiago no son las únicas provincias que padecen de enfermedades insólitas. También está el caso de Holguín, cuyos habitantes corren riesgos de padecer ataxia, la cual está condicionada por la fuerte presencia de descendientes de españoles y canarios en la zona y afecta el equilibrio de los enfermos.

 

 

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